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Run

Escrito por: Javier Ramírez Santos

RUN
(CORRED)

“What I want to tell you is what I saw myself in this forced, biggest march, the most horrible evacuation of a city that our times have seen".
Norman Bethune



Así es como comenzaba mi redacción sobre el tema. Una redacción que escribí con el fin de ser enviada a concurso y que se basaba en una idea extraída de otro concurso: La huida de la carretera Málaga-Almería. Y así es como, curiosamente, comenzaba la tercera parte de la presentación de Jesús Majada: “[…] Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos”. Esto es lo que cantaba la voz de Adrián Pintado, quien ponía sonido a los textos de Bethune, en la original presentación que este profesor nos ofreció el pasado martes, cuatro de mayo.

Jesús Majada es, hoy por hoy, el mayor entendido del país sobre lo que sucedió en la carretera de Málaga-Almería los días 7, 8 y 9 de febrero de 1937, y se ofreció a darnos una conferencia sobre el tema. Para ello, alumnos de nuestras clases (Adrián Pintado, Adriana Marín, Ana Yara Postigo, Francisco Daniel España, Sandra Quintero, José Vera, Guillermo Marín, Alberto Moreno y yo mismo) leímos una serie de textos, a la vez que unas diapositivas ponían vida a nuestras voces, mostrando la crudeza del acontecimiento en blanco y negro.

Y se preguntarán mis lectores, aquellos que no tuvieron la oportunidad de asistir a la conferencia, “¿qué ocurrió en aquella carretera aquel fatídico día?”. Pues bien, en plena Guerra Civil, Málaga “La Roja” había conseguido contrarrestar el levantamiento por medio de las milicias Republicanas y había seguido fiel al gobierno. Pero Queipo de Llano, director militar en Andalucía durante el golpe, no se contentó con las tierras bajo el poder fascista sino que continuó con su ofensiva sobre Málaga. Reunió a diez mil hombres al norte de la provincia y comenzó su ataque desde Ronda. Pese a contar con doce mil hombres en el frente republicano, la escasez de armamento dejaba bastante claro el resultado de la batalla. Majada nos contaba: “Queipo de Llano lanzaba mensajes de radio a todo el territorio andaluz en los que amenazaba a las malagueñas con probar a sus moros. Éstas, atemorizadas ante la idea de ser violadas, hicieron cundir el pánico en la capital y huyeron por el único camino posible: La carretera de Málaga-Almería”.  Como el propio Queipo de Llano comentó en su día: "La toma de Málaga ha sido algo parecido a los juegos de los prestímanos. ¿Veis Málaga de este lado? ¿Veis que está roja? Se echan unos polvos de la madre Celestina y… Málaga se ha vuelto blanca para siempre. Málaga no volverá a ser roja jamás"."A los tres cuartos de hora, un parte de nuestra aviación me comunicaba que grandes masas huían a todo correr hacia Motril. Para acompañarles en su huida y hacerles correr más aprisa, enviamos a nuestra aviación que bombardeó, incendiando algunos camiones". Pero lo que realmente ocurrió fue que los fascistas masacraron a los fugitivos desarmados que corrían despavoridos, con el rumbo perdido, mientras los obuses caían a su alrededor.

Aun así, hubo un hombre que les dio esperanza, que les permitió seguir luchando por llegar a un lugar seguro: Norman Bethune. Éste médico canadiense usó la fortuna que había amasado a lo largo de su vida para fabricar la primera unidad móvil de transfusión de sangre, toda una utopía. Gracias a él muchos se salvaron y pudieron continuar. El personaje de Bethune, sin embargo, ha quedado olvidado en la memoria, como nos recordaba Majada. “Mientras el hospital de Málaga hace homenaje con su nombre a un aviador que bombardeó la ciudad en la guerra, a Bethune y su equipo sólo se les hace mención ahora, después de una exposición sobre ellos, con el Paseo de los Canadienses en la capital”.

Dio paso a abrir un debate, una sección de preguntas, pero nadie habló demasiado. Una lástima. Después de conocer tan sobrecogedor documento, de tan sangrienta historia, de ver la crueldad que se cebó con nuestros mayores tiempo atrás, la gente decide guardar silencio y bostezar.


«Lo mismo que pasó en la carretera de Málaga-Almería lo he visto luego, y lo sigo viendo, muchas veces en el cine y en la televisión. Creo que lo que hicieron en Málaga fue como un ensayo de lo que posteriormente sucedió en otras guerras. Pero la primera vez que se atacó y bombardeó así a la población civil fue a nosotros, en aquella carretera: ocuparon Málaga y prepararon una trampa criminal a la salida».

Rosendo Fuentes Ayllón. Superviviente, 12 años en 1937

Then, I fainted.

 

Añado unas referencias para ampliar información:

http://www.caum.es/CARPETAS/cuadernos/cuadernospdf/libro3/malaga.pdf

http://www.diariosur.es/prensa/20061127/malaga/cronica-huida_20061127.html

http://www.canadainternational.gc.ca/spain-spagne/assets/pdfs/bethunesolidario.pdf

http://www.memoriahistorica.org/alojados/periquete/paginas/noticias.html#bethune